Día Internacional de la Mujer en la Ingeniería

“Cada proyecto es un reto diferente y buscar soluciones es lo más bonito de mi profesión.”

Con motivo del Día Internacional de la Mujer en la Ingeniería, entrevistamos a María Anguita Rodríguez, ingeniera de Campos.

A lo largo de su trayectoria profesional, María ha desarrollado su carrera en un sector en constante evolución, adaptándose a los cambios tecnológicos y afrontando nuevos retos que han marcado la transformación de la ingeniería en los últimos años.


Durante los 10 años que llevo dedicándome a este sector, la rapidez con la que se han estado integrando las nuevas tecnologías ha sido exponencial. Cada vez disponemos tanto de equipos en campo más precisos como de software más específicos para los problemas que se nos plantean en el día a día.

Esto nos está suponiendo poder adaptarnos a las exigencias que se presentan y poder ofrecer una mayor calidad en el trabajo.

Desde mi punto de vista, cualquier herramienta que implementa una mayor técnica nos está dando valor añadido, ya que, si se utiliza correctamente junto con la experiencia adquirida a lo largo de los años de trabajo, se obtienen unos resultados de alta calidad. Al final, todo suma.

Puede sonar a tópico, pero son los retos, el enfrentar situaciones diferentes cada día y que cada proyecto sea distinto a otro. Esa es la parte de mi trabajo que más me apasiona.

No me gustan los trabajos repetitivos; supongo que será deformación profesional. En ingeniería siempre están apareciendo “problemas” para buscar soluciones, y eso es lo más bonito de mi profesión.

Los años en los que me dediqué a la ingeniería por cuenta propia, siendo autónoma al principio de mi carrera, fueron una etapa muy importante para mí. Era muy joven y no solo enfrentaba los problemas más técnicos, tanto en campo como en proyectos, sino que el trato con los clientes, con la Administración y con otros compañeros profesionales, al final, te hace crecer, desarrollarte y aprender.

Siempre es importante poder tener otro punto de vista y, personalmente, salí muy reforzada y con muchas tablas después de esos años. 

Desde pequeña he sido muy curiosa, queriendo aprender sobre todo lo que me rodeaba. Es más, la ingeniería la cursé como segunda carrera; antes realicé Ciencias Ambientales y, en mi vida personal, cada obstáculo que se ha presentado siempre he sabido encontrar la manera de afrontarlo y superarlo.

Al final, a las personas con mentes despiertas nos gusta estar al día con la información que está a nuestro alcance. Es muy motivador poder aprender algo nuevo cada día.

Toda visibilidad es buena. Habrá mujeres que tengan vocación desde pequeñas y tengan las cosas muy claras, pero otras, como fue mi caso, en las que empiezas en un punto y terminas en otro. Siempre es de ayuda ver que gente con la que te identificas ha conseguido las metas que tú te estás planteando.

Hoy en día, mi rama de la ingeniería, que es Ingeniería de Minas, sigue sin tener mucha afluencia en el género femenino, pero poco a poco se van animando más mujeres a meterse en esta aventura, y la verdad es que anima mucho cuando coincides con otras compañeras de profesión.

Quién sabe con qué nos sorprenderá el futuro. Está sin escribir, pero me encantaría que se apostara por la eficiencia en torno a la utilización de materiales reciclados.

En dar una segunda vida a todo el material que ya hemos extraído y con el que contamos, pero asegurando que conserve el mayor número de propiedades posibles respecto a cuando era un material virgen.

En Campos nos sumamos a la celebración del Día Internacional de la Mujer en la Ingeniería, una fecha para reconocer el papel fundamental que desempeñan las profesionales del sector en el desarrollo de proyectos, la innovación y la transformación de nuestro entorno. 

Su visión, compromiso y capacidad para afrontar nuevos retos contribuyen cada día a impulsar una ingeniería más diversa, preparada y orientada al futuro.

¡Felicidades a todas nuestras ingenieras!